• Serendipia gestión cultural.

¿ARCO Madrid ha sido algo más que el ninot de Felipe VI? La polémica está servida.


Esta feria de arte contemporáneo, hija de la movida madrileña, lleva compartiendo con el gran público el legado artístico nacional e internacional desde hace 38 años. La creación de ARCO, tres años antes que la fundación del Museo Reina Sofia, introdujo a España, como apuntó Luis Gordillo (III Premio de Arte Catalina d’Anglade en ARCO 2019) el año de su inauguración, "en los circuitos internacionales culturales y económicos". Pero, además, supuso una fuerte influencia para la creación de una red de ferias de arte como son: Art Madrid, Just Madrid o Hybrid Art Fair; celebradas durante la misma semana en la capital del país.

203 galerías han conformado este año el grueso de ARCO Madrid, una feria que ha estado marcada por ser la última dirigida por Carlos Urroz, que ha sido sustituido por Maribel López, y en la que han participado más de 30 países, entre los que destaca Perú como el país invitado. Sin embargo, los telediarios nacionales y sus periódicos han estado poblados y masificados por una única noticia sobre #ARCO2019: el ninot del rey Felipe VI.

Esta obra, creada por el tándem formado por Santiago Sierra y Eugenio Merino, ambos bastante polémicos ya en otras ediciones de esta feria, ha suscitado la curiosidad de todos los micros y ha atraído a todos los flashes pero, sinceramente, tampoco entendemos el porqué. ARCO tiene obras mucho más interesantes que ésta. Como ya sabemos todos, en el momento en el que se adquiera esta pieza (todavía no se ha confirmado que una de las ofertas que tienen la haya comprado por 200.000€ oficialmente) el comprador se debe comprometer a quemarla y ¿no es eso lo que se hace con un ninot en las fallas de Valencia todos los años? ¿No hemos quemado ya al rey emérito, al propio Felipe VI, a Rajoy, a Zapatero...? Entonces, ¿Por qué tanto revuelo? ¿Por los 200.000€? El arte es provocación desde sus orígenes y siempre ha ido por delante en la sociedad pero creemos que este tipo de obras ensombrecen la creación artística actual pues, "Ninot" será provocadora, pero no es nada original y ahí es donde está el talento.

Mucho más pertubador y preocupante es que la presencia de mujeres artistas haya descendido en ARCO. Nunca ha sido muy boyante pero, analizando los datos, se puede decir que hay menos paridad en esta edición que en la de hace diez años. Y es que sólo un 26% de las obras son de autoría femenina y de estas, sólo un 6% de nuestro país. Algo que nos choca muchísimo más aún si tenemos en cuenta que en otras ferias madrileñas de arte emergente la presencia es mucho más equilibrada (estaríamos hablando de un 43% frente a un 57%). Pero de esto no interesa hablar en según que espacios...

Carlos Aires. Fuente: Serendipia gestión cultural.

Desde que Duchamp rompiera por completo la ortodoxia del arte y cambiara la concepción de éste en sí mismo, el arte pasó del ojo a la cabeza. Por eso, si queremos provocar hay que hacerlo con astucia. Evidentemente, ARCO es una plataforma internacional en la que se puede (y se debe) gritar al mundo lo mal que lo estamos haciendo. En este sentido, destacamos a artistas como Daniel García Andújar, que presenta la trama Gürtel (ya de dominio público) como una pieza de carácter escultórico que muestra el peso de la ley pero también la corrupción como parte del folclore español; o como Carlos Aires, que también ha hecho sonar su voz a través de intervenciones que, en el caso